Del 6 de febrero al 17 de abril

Martes y miércoles de 17 a 20 h.

Jueves, viernes y sábado de 10 a 14 h y de 17 a 20 h.

Lunes, domingos y festivos cerrado

Chema López (2013)

Claridad del arte

El paradigma de la pintura y su situación dentro del contexto general del arte contemporáneo necesita, como una cuestión cíclica, ser reconsiderada a cada poco, como si su subsistencia dependiera de esa constante. Sin embargo, por encima de determinadas necesidades historiográficas, pervive el modo como se realiza el acercamiento al imaginario personal y colectivo de una época. Éste representa un punto de apoyo desde donde se intenta entender el mundo y posicionarse, que es más o menos el modo de ofrecer(se) a los otros.

La obra de Chema López ha venido incidiendo sobre los grandes relatos de la Modernidad y sus bases éticas, con la certeza de que están sometidos a una profunda crisis. En esa crisis, y aun dentro de sus heridas abiertas, el artista inicia su reflexión. El resultado no es tanto una posibilidad de restituirlos, huyendo por lo tanto de la figura del artista como gurú, como sí de firmar su certificado de defunción a través de homenajes fragmentarios y no siempre ofrecidos a primera vista.

El propio hecho de pintar determinadas escenas ejemplares de esa debilidad crítica completa la consciencia de la crisis. Ese parece ser el cometido que se ha propuesto el artista. En una canción interpretada por Bonnie “Prince” Billy, se lanza la pregunta Why must the same love made me laugh, make me cry?, “¿Por qué el mismo amor que me hizo reír, debe hacerme llorar?”

La cuestión implica la gran complejidad de las cosas que, siendo ya sabidas, no por ello pierden su carga emocional y profunda. La pintura y la escritura comparten una vinculación primigenia por la comprensión del mundo a través del lenguaje, cada vez más sofisticado, donde el texto deviene imagen y las imágenes necesitan ser leídas en relación a su contexto. El conocimiento de ciertos estados de debilidad, sus indicaciones y secuelas, nos convierte en más conscientes, pero no nos exonera de sus efectos.

Dentro de la serie genérica Sobre héroes y tumbas, C. López realizó a partir de 2010 un grupo de dibujos (Libros blancos de temas oscuros, Duelo, Diseño gráfico) donde se retratan portadas de libros o sus páginas interiores. La relación entre el título de los libros, su contenido literario o ensayístico, y la serie general desde donde surgen, amplía la interpretación sobre la obra del artista, siempre reflexionando sobre los conceptos del mal, de lo maligno y su contrapunto ético. En concreto, el titulado Diseño gráfico muestra una doble página repleta de representaciones de cruces gamadas. La indicación del contenido al título del dibujo nos alerta de las diferentes caras que adopta la representación de lo estético.

El título general de esta exposición “Un blanco oscuro”, remite al juego de conceptos que están presentes en su sólida trayectoria artística, por el que se somete al espectador a cumplir la doble función de ser espectador e intérprete de un mismo contenido. Tras el cuidado recorrido visual por cualquiera de las obras de C. López, se acepta la constatación de haber aprendido un poco más a mirar lo circundante.

Àlvaro de los Àngeles