Del 6 de febrero al 17 de abril

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Desi Civera (2016)

Desengaño

Ella no puede parar de moverse. Sus manos, inquietas y persistentes, cogen con fuerza un pincel y comienza la magia. Es difícil seguirle la mirada, y su pensamiento va más rápido que sus trazos. Siempre alerta, va captando la esencia de aquellas personas que ella decide inmortalizar. Afortunados los que pudimos observarnos y reconocernos a través de sus ojos.

Ella sufre y ama y siente lo mismo que sus retratados. “He intentado capturar lo que pensaban, sentían o imaginaban. Unos lloraban, pero también había muchos que reían.”

Ella es las personas, ella es color. Por medio de la experimentación con distintas técnicas, su intención última es capturar la expresividad y esencia del ser humano en diferentes situaciones. Ella está en este mundo por una razón muy especial. Desde muy pequeña empezó a expresarse con la pintura y después de muchos años de formación revoloteando por el mundo se instala en Madrid y su carrera despega a toda velocidad, convirtiéndose en una de las artistas más importantes de la escena contemporánea.

Ella nos trae uno de sus últimos proyectos, “Desengaño”, que expuso en Espositivo Madrid el pasado mes de septiembre.

“DESENGAÑO”

“Este proyecto nació de una necesidad personal: tejer una red de personas unidas por un fino hilo, un sentimiento, aquel que se produce cuando los retratados se enfrentan a la realidad que ellos perciben de sí mismos en contraposición con lo que yo veo en todos y cada uno de ellos. Cuando los retratados se encontraron con sus retratos cobró sentido todo el proyecto: allí nació el verdadero desengaño, inspirado en la madrileña calle de Madrid, cuna y testigo de tantas desilusiones como personas que la transitan.



He buscado generar contrastes entre las personas retratadas. Eran todas muy diferentes, pero al verse sometidas al desengaño, a ese espacio que había creado para ellos, se dieron cuenta de que hay sensaciones muy primarias que nos hacen semejantes.”

El resultado, 30 retratos, frutos de una pieza de videoarte de donde la artista extrajo los fotogramas clave de cada retratado cuando hablaban de su percepción de desengaño, serigrafías, un muro donde uno de los retratos cogió vida a través de una intervención en directo y un artbook que recoge tanto figurativa como conceptualmente las entrañas de todo el proyecto.

Los títulos de cada obra se corresponden con la palabra que cada retratado dijo cuando la artista les preguntaba sobre el desengaño. Así, nos encontramos con palabras como barrio (un vecino de la galería, mayor, que sintió algo positivo en todo esto), puterío (prostituta de la calle Desengaño), superviviente (un inmigrante al que nunca lo habían retratado), tristeza (un desamor), dolor o poesía entre otras muchas impresiones sobre un mismo sentimiento.

La paleta de color que utiliza en este proyecto no podría ser más acertada. Si el desengaño tuviera un color, seguramente giraría en torno a los grises quebrados que Desi Civera con tanto ímpetu sabe aplicar en su obra. La pincelada de color en el punto exacto dota de personalidad a cada pieza, recordándonos que estamos ante un catálogo de sentimientos, cada uno muy distinto al otro. El óleo late en los empastes, texturizándolo todo, haciendo que quieras comenzar a sentir el desengaño también en tus manos. En definitiva, Desengaño es un baile de sentimientos perfectamente ejecutados.

“El día que inauguramos ‘Desengaño’ hubo gente que salió llorando, todo fue muy emotivo, se palpaba la energía y para mí fue muy especial poder observar las caras de los retratados al verse. Si los hubiera grabado, podría haber realizado una segunda pieza. ¿Te imaginas? El desengaño después de desengaño...”

Cintia Ramírez