Inauguración: sábado 28 de febrero de 2026, 12 h.
El Convent, Espai d'art, Calle Hospital, 5
Vila–real, Castellón
Paco Poyato (2026)
Resituar la mirada. La ficción como modo de verdad en la obra de Paco Poyato
Moquetas de colores, espacios de ficción y trajes a juego se sitúa en un territorio ambiguo donde lo documental y lo ficticio dejan de oponerse, y que lejos de entender la ficción como impostura, la propone como un dispositivo capaz de generar sentido, no sólo aproximándose a una forma de verdad, sino convirtiéndose en ella.
Este trabajo de Paco Poyato se desarrolla en la feria internacional especializada en el sector cerámico CEVISAMA, y lo hace desde el fotoperiodismo como género primario de lo documental. Sin embargo, Poyato parte de esa objetividad inicial de la fotografía de prensa para escapar progresivamente hacia esos otros espacios, donde lo verdadero no siempre es real ni la ficción una simulación. La trayectoria de Paco Poyato, sus proyectos previos, ayudan a entender este desplazamiento.
La objetividad inicial de la fotografía —esa creencia histórica en su capacidad para registrar y dar fe del mundo— ha venido dejando paso a la posibilidad expresiva y ficcional de la imagen; la fotografía empleada como un instrumento de desautomatización de la mirada. La ficción emerge entonces no como negación de la verdad, sino como uno de sus modos posibles, creadora de mundos simbólicos que no se limita a inventar realidades inexistentes, sino que organiza y dota de coherencia a los signos del mundo. En este sentido, las ferias de muestras tradicionales son esos espacios de ficción espectaculares diseñados para representar una promesa de progreso y futuro. Son lugares de apariencia y simulación donde paradójicamente convergen valores y jerarquías profundamente reales.
Paco Poyato nos regala un conjunto de imágenes realizadas a partir del detalle, de la descontextualización y de la extracción de fragmentos de la realidad. Planos verticales y horizontales aíslan mocasines lustrosos, calcetines de hilo y trajes a juego de chaqueta y pantalón monocolor, de cuya aparente uniformidad se escapan, como por una grieta, corbatas rojo sangre, fucsia o amarillo limón. Planos cenitales aplastan cuerpos contra el suelo mientras paredes de pladur y superficies de corcho construyen una materialidad anodina y provisional. El fragmento opera aquí como metáfora del mundo, como una suma de partes inconexas que solo adquieren sentido dentro de un sistema mayor.
Y un uso del flash que resulta determinante. Destellos frontales de contraste violento que eliminan la profundidad, intensificando una plenitud casi escenográfica. Las sombras duras recortan las figuras y las transforman en contornos rígidos de cuerpos cosificados, como pegatinas antropomórficas pegadas a un fondo chato y artificial, donde el tratamiento de la escala y el encuadre refuerzan esta sensación de artificio de una aparente verdad que comienza a resquebrajarse.
En este contexto, el traje de chaqueta, omnipresente, funciona como un disfraz homogeneizador, una auténtica tramoya del sistema: una vestimenta que iguala, neutraliza y oculta las diferencias individuales bajo la apariencia de profesionalidad y éxito. De manera paralela, el espacio ferial, tradicionalmente entendido como un «no lugar», se transforma en la obra de Poyato en un lugar pleno de sentido. Al ser fotografiado, pasa a existir en un sentido antropológico: se convierte en un espacio habitado, observado y narrado, donde la ficción visual revela las estructuras simbólicas de lo real.
La moqueta es otro elemento clave: ese material que decora mientras tapa, embellece mientras oculta. Cubre el suelo, amortigua el ruido, homogeneiza el tránsito y borra cualquier rastro de desgaste. Una piel artificial que se superpone al espacio real, anulando su historia y sustituyéndola por una superficie neutra, limpia y provisional.
Su colorido intenso convierte el suelo en un escenario, en una base cromática sobre la que los cuerpos, con sus trajes, zapatos y gestos se desplazan. La moqueta no sólo sostiene la escena, sino que la construye simbólicamente, operando como metáfora del propio sistema que representa: un dispositivo que cubre las estructuras, suaviza las asperezas y presenta la realidad como un plano continuo, confortable y perfectamente intercambiable.
El proyecto adopta un enfoque cercano a la antropología especulativa. La cámara es utilizada como herramienta metodológica y el proyecto fotográfico funciona como un estudio de campo antropológico. Poyato observa, registra y describe un ecosistema humano específico, pero lo hace desde la conciencia de que toda descripción implica ya una construcción. La fotografía posibilita esa descripción al tiempo que la tensiona, y el espacio de ficción es el espacio que crea Paco Poyato: un lugar de creación donde el artificio se asume como condición constitutiva de lo real, donde desde un punto de vista shklovskiano [sic], el objetivo del arte no sería el reconocimiento automático del objeto, sino ofrecer una visión renovada que permita la desautomatización de la mirada. Porque Poyato obliga al espectador a detenerse, a mirar de nuevo aquello que creía conocer. La fotografía como un dispositivo cargado de ideología y ficción.
Moquetas de colores, espacios de ficción y trajes a juego propone una reflexión amplia sobre cómo vemos, cómo creemos y cómo construimos eso que llamamos verdad. Porque, ¿qué hay más ficticio que el capitalismo y su permanente e intercambiable escenografía?
Tana Capó