Del 6 de febrero al 17 de abril

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Paula Bonet (2013)

Viaje al interior de Paula Bonet

Estimados pasajeros, abróchense los cinturones, pongan sus asientos en posición vertical y apaguen los dispositivos electrónicos. El espectáculo Paula Bonet está a punto de despegar. Con “Life vest under your seat” les espera un viaje que jamás olvidarán a lo largo de las ilustraciones más íntimas de esta joven artista vila-realense de trazo instintivo y directo, casi animal.

Poseedora de un clarísimo don para el dibujo, sus creaciones ya ostentan una marca propia que habla cualquier idioma, atrae todas las miradas y seduce los corazones de medio mundo. Ella es inconfundible, irrepetible y universal. Las imágenes seleccionadas para esta exposición, no obstante, tienen en común más que un estilo fresco o una técnica exquisita. Porque en este caso, sí, se trata de un asunto personal. Todas están inspiradas en las vivencias de Paula Bonet y juntas conforman un retrato de su universo interior, descubriéndonos a una auténtica transformista de la expresión artística, capaz de adoptar cuantas pieles haga falta para poner en orden todo aquello que le escuece en carne propia.

Y es que para explicar los sentimientos, angustias y sucesos que le han hecho crecer o que, de una manera u otra, le han cambiado, Paula Bonet desnuda sus enigmas vistiéndolos con lápices de grafito, colores, acuarelas, acrílicos y tinta china.

Así, delante de nosotros, engulle un lobo, se disfraza de pájaro, saborea un yogur o abraza una sombra. Nos desafía mirándonos fijamente o entorna los ojos para que seamos nosotros los sujetos activos de la escena, y, en cualquier caso, siempre caigamos rendidos a los pies de su destreza.

“Life vest under your seat” es un recopilatorio en el que sólo tienen cabida esos dibujos surgidos de la necesidad, robándole tiempo al tiempo entre trabajos, encargos particulares, talleres y nuevos proyectos. Crear estas obras ayuda a la autora a evadirse, divertirse, soñar o incluso comprender mejor su relación con la realidad que le rodea: una vía de escape que a menudo acompaña de versos poéticos, propios o ajenos, que se funden con las imágenes generando un mensaje tan franco como electrizante.

En proporción a la calidad de la obra de Paula Bonet, aumenta su popularidad, que desde hace año y medio crece exponencialmente. Un ascenso meteórico que, lejos de diluir su originalidad, aviva aún más el fuego creativo de su trabajo, consiguiendo superarse y, al mismo tiempo, acercar su talento a un mayor número de personas. ¿A quién le extraña, pues, que se haya convertido en un referente y una inspiración para tantos jóvenes de esta generación?

Pero la etiqueta artista, por extraño que parezca, no casa con Paula Bonet. Y no porque no lo sea, sino porque es el arte quien vive en ella, no ella en el arte. Por mucho que lo intente, no lo puede evitar. Hiperproductiva sin remedio, tiene las manos llenas de ideas. Y son éstas las que marcan el ritmo casi musical de sus ilustraciones, las que vendimian con urgencia todo aquello que quiere salir de su cabeza y, frenéticas, plasman emociones, inquietudes o temores sobre trozos de papel, lienzos, paredes y madera.

En fin. Ya están ustedes avisados de que éste no será un viaje al uso. El periplo bonetiano no tiene billete de vuelta y su fuerza se queda irremediablemente grabada en el alma de cada pasajero. Y esto es una suerte, ya que si alguna vez sienten que su existencia carece de genio, color o belleza, tan sólo hace falta que recuerden que el chaleco salvavidas de Paula Bonet está situado debajo de cada uno de sus asientos. Que tengan muy buen viaje.

María Leach